Escáneres cerebrales muestran el impacto

por | 27 abril, 2016

Impacto. Tú los consuelas después de una rodilla raspada en el patio de recreo, y los coaccionas a dormir con una relajante canción de cuna. Pero ser una madre enriquecedora no se trata solo de la atención emocional,  esto genera dividendos, determinando el  tamaño del cerebro de tu hijo, dicen los científicos.

Impactante: Según los neurólogos, la diferencia importante entre estos dos cerebros, tiene una causa primaria, la manera en que fueron tratados por sus madres.

Impacto

Ambas imágenes son escáneres cerebrales de dos niños, de dos y tres años de edad, pero el cerebro de la izquierda es considerablemente más grande, tiene menos manchas y zonas menos oscuras, en comparación con el de la derecha.

Según los neurólogos esta diferencia importante tiene una causa primaria, la forma en que cada niño fue tratado por sus madres.

El niño con el cerebro encogido, fue víctima de la negligencia y el abuso grave.

Los cerebros de los bebés crecen y se desarrollan a medida que interactúan con su entorno, y aprenden a funcionar dentro de él.

Cuando los bebés lloran y les dan comida o comodidad, se fortalecen las vías neuronales que los ayudan a aprender cómo conseguir y satisfacer sus necesidades, tanto física como emocionalmente. Pero los bebés que no reciben respuestas a sus gritos, y los bebés cuyos gritos se relacionan con abuso, aprenden diferentes lecciones.

Las vías neuronales que se desarrollan y fortalecen en condiciones negativas, preparan a los niños para hacer frente a ese ambiente negativo, y su capacidad para responder a la crianza y a la bondad, puede ser alterada.

De acuerdo con una investigación publicada por un diario, el cerebro a la derecha en la imagen de arriba, preocupantemente carece de algunas de las áreas más fundamentales presentes en la imagen de la izquierda.

Las consecuencias de estas deficiencias son pronunciadas, el niño de la izquierda con el cerebro más grande, será más inteligente y más propenso a desarrollar la capacidad social, para empatizar con los demás.

Este tipo de negligencia mundial grave, puede tener consecuencias devastadoras. La extrema falta de estimulación puede resultar, en un menor número de vías neuronales disponibles para el aprendizaje.

La falta de oportunidades para establecer un apego con un cuidador de crianza durante la infancia, puede significar que algunos de estos niños, siempre tendrán dificultades para formar relaciones significativas con otros. Pero los estudios también han encontrado que el tiempo juega un factor, los niños que fueron adoptados siendo infantes, han mostrado más recuperación que los niños que fueron adoptados como niños pequeños.

Por el contrario, el niño con el cerebro encogido será más susceptible a convertirse en adicto a las drogas, y a participar en crímenes violentos, a tener muchas más probabilidades de estar desempleado y a depender de los beneficios estatales.

El niño también es más propenso a desarrollar problemas mentales, y otros problemas graves de salud.

Algunos de los efectos específicos a largo plazo del abuso y la negligencia en el cerebro en desarrollo, pueden incluir:

La disminución del crecimiento en el hemisferio izquierdo, lo que puede aumentar el riesgo de depresión.

Irritabilidad en el sistema límbico, que prepara el escenario para la aparición del trastorno de pánico, y el trastorno de estrés postraumático.

Menor crecimiento en el hipocampo y anormalidades límbicas, que pueden aumentar el riesgo de trastornos disociativos, y alteraciones de la memoria.

Deterioro en la conexión entre los dos hemisferios cerebrales, que se han relacionado a los síntomas de déficit de atención y trastorno de hiperactividad.

El profesor Allan Schore, de la UCLA, dijo a The Sunday Telegraph que si un bebé no es tratado adecuadamente en los dos primeros años de vida, esto puede tener un impacto fundamental en su desarrollo.

Señaló que los genes de varios aspectos de la función cerebral, incluyendo la inteligencia, no pueden funcionar.

Y tristemente, existe la posibilidad de que nunca puedan llegar a desarrollarse, o a existir.

Esto tiene preocupantes implicaciones para los niños abandonados, que se tienen en hogares de cuidado, más allá de los dos años de edad.

También parece que mientras más grave es el abandono de la madre, más pronunciado puede ser el daño.

Las imágenes también tienen consecuencias preocupantes para el ciclo de negligencia infantil, a menudo los padres que vienen de padres que los descuidaron, no tienen cerebros totalmente desarrollados, así que descuidan a sus hijos de una manera similar.

Pero la investigación en los EE.UU. ha demostrado que el ciclo se puede romper con éxito, si la intervención temprana es efectuada, y se asesora a las familias.

El estudio se correlaciona con la investigación publicada a principios de este año, que encontró que los niños que reciben el amor y el afecto de sus madres a temprana edad, son más inteligentes, y  tienen una mejor capacidad de aprender.

Las experiencias de la infancia y la primera infancia constituyen el marco organizativo para la expresión de la inteligencia, las emociones, y la personalidad del niño.

Cuando esas experiencias son principalmente negativas, los niños pueden desarrollar, problemas de comportamiento y aprendizaje emocional, que persisten durante toda su vida, sobre todo en ausencia de intervenciones específicas.

El estudio realizado a los niños, por psiquiatras y neurocientíficos en la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis, encontró que los niños en edad escolar cuyas madres los han criado desde temprano en la vida, tienen cerebros con un hipocampo más grande, una estructura clave importante para el aprendizaje, la memoria, y la respuesta al estrés.

La investigación fue la primera en mostrar, que los cambios en esta región crítica de la anatomía cerebral de los niños, están vinculados a la crianza de la madre, informa Neurosciencenews.com.

La investigación se publicó en línea en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias de Early Edition.

El autor principal Joan L. Luby, MD, profesor de psiquiatría infantil, dijo que el estudio refuerza la importancia que tiene para el desarrollo de un niño, la crianza de sus padres.

Fuente:

http://truththeory.com

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