5 Límites espirituales que necesitas empujar cada día

por | 31 mayo, 2017

5 Límites espirituales que necesitas empujar cada día

Límites. 1 – Cómo trabajar eficientemente

Alegre. Emocionado. Motivado.

¿Qué piensas cuando escuchas las palabras “trabajar eficientemente”?

¿El camino de tus sueños? ¿Otro día de trabajo pesado? Usted decide cuál es verdad. Elijo el camino de mis sueños.

Usted tiene de 15 a 17 horas de vigilia al día. Llénalos con la mayor emoción y motivación posible. Puedes hacer esto con la ayuda de 3 reglas:

Hazlo una experiencia de aprendizaje

Todas las experiencias de trabajo pueden ser experiencias de aprendizaje. Puedes aprender a dominar las habilidades. Puedes aprender a dominarte. Aprender a dominar ambos.

Alineate con tus sueños

Alinee sus metas de aprendizaje con su sueño más grande. Encuentra habilidades que puedes aprender, y lo que puedes aprender sobre tí mismo, que te ayudará a alcanzar sus sueños.

Haz que sea una experiencia de flujo

El tiempo desaparece. Sus manos y su mente se mueven más rápido de lo que es razonablemente posible. Sientes paz interior y emoción. Sólo están tu y la tarea. Te has sentido de esta manera muchas veces antes. Puedes sentirte así mientras haces cualquier cosa.

La puerta de entrada al flujo es un enfoque intenso: enfocate hacia la meta en el borde de tu nivel de habilidad actual

2 – Cuánta gratitud te sientes

La gratitud es felicidad. La gratitud es un hábito. La felicidad es un hábito.

Si arrojas una roca al aire, cae de nuevo. Si salto al aire, caigo de nuevo. Yo soy una roca.

¿A quién le importa la lógica? La felicidad es al menos el 50% de hábito. Es por eso que es tan importante impulsar tus límites de gratitud todos los días.

3 – Qué bien haces sentir a los demás

“El hombre es por naturaleza un animal social.” – Aristóteles

¿Estás esperando a que otros te hagan feliz? ¡Tonto! Haz que los demás sean felices y verás tu propia felicidad brillar en ti.

4 – Tu nivel de amor incondicional hacia ti mismo

¿Cuándo te permites ser feliz? ¿Qué tan alto has puesto la barra? Siempre eres digno de tu amor propio. Tu amor por ti mismo debe ser como un gran sol. Brillando brillantemente durante miles de millones de años y terminando en una supernova.

Tus condiciones para el amor propio te estropean. Niegas partes de ti mismo. Distorsiona la realidad. El amor incondicional es una decisión que tomas en cada momento. Elige amarte a ti mismo ahora. No hay más tarde.

5 – Tu Presencia en este Momento Eterno

La presencia es todo. La presencia es ahora. Fluyes en el trabajo. Sientes gratitud. Ves a otras personas y satisfaces sus necesidades. Te amas con intensidad ardiente.

Empuja todos los días.

Fuente:

http://www.spiritualunite.com

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