3 Niveles de Conciencia

3 Niveles de Conciencia

Niveles. Hay tres procesos de transformación dentro de la evolución de la Conciencia. Estos son, de hecho, tres niveles de desarrollo. En estos diferentes niveles de desarrollo, el estado y las funciones de la Conciencia muestran signos completamente diferentes. Si somos conscientes de estos signos característicos, podemos fácilmente reconocer en qué estado de desarrollo de la Conciencia estamos: la Consciencia ordinaria, el despertar o el nivel de completa libertad.

El Nivel de la Conciencia Ordinaria

 

Este es el nivel más bajo del proceso evolutivo de la Conciencia. La Conciencia Ordinaria tiene sus raíces en los tiempos pasados ​​y se nutre de ellos. El momento presente es menos importante para él, es sólo una puerta de entrada que conduce a un futuro que anhelamos. El futuro no es más que una versión mejorada y embellecida del pasado, un futuro en el que tendremos éxito en todas las cosas en las que hemos fracasado en el pasado. Para la conciencia ordinaria, sólo existe el pasado y el futuro, vive en ellos y se alimenta de ellos.

En ese estado de Conciencia la apreciación y la opinión de los demás son muy importantes para nosotros. Queremos satisfacer la expectativa que se nos tiene dirigida, nos complace desempeñar los roles sociales que son dictados por nuestra comunidad. Nosotros prosperamos para ser buenos padres, un buen marido o esposa, empleados útiles y ciudadanos respetuosos de la ley. Nuestra voluntad de desempeñar estos papeles es causada por nuestra completa identificación con esos roles. Toda nuestra identidad se basa en esos roles. No buscamos respuestas verdaderas a la pregunta “¿Quién soy yo?”, Estamos contentos de que nos lo digan los demás.

En el estado de Conciencia ordinaria, el carácter dominante de nuestra vida es el Ego; Queremos hacerlo más grande, más brillante y más individual. Es por eso que estamos aprendiendo, reuniendo el conocimiento de los demás, hasta el final de nuestra vida, en la creencia de que así seremos más y más inteligentes. Sin embargo, nos volvemos cada vez menos seguros de nosotros mismos y no tenemos el valor suficiente para enfrentarnos a los retos de la vida por nuestra cuenta. Por lo tanto necesitamos una guía, un apoyo. No anhelamos la completa libertad, seguimos reglas predeterminadas y respetamos la autoridad.

El nivel de despertar

El advenimiento de ese nivel está indicado por momentos en nuestra vida cuando despertamos de nuestra vida ordinaria, y reconocemos la realidad de que de hecho vivimos en el cautiverio de nuestros pensamientos, emociones y roles sociales. Bajo el efecto de esos momentos, surge en nosotros un profundo deseo de libertad y verdad. Entonces comenzamos a buscar los caminos que conducen a la libertad deseada. Tenemos la intención de volvernos más conscientes y alertas, de encontrar la verdad sobre quiénes somos y cuál es nuestra misión en el mundo.

Ya no queremos obedecer las viejas reglas, los viejos líderes, las tradiciones y las autoridades. Ya no aceptamos teorías y explicaciones de segunda mano ya hechas. Ya no estamos dispuestos a depender más de la opinión de los demás. En cambio, queremos adquirir conocimiento y experiencia del mundo para nosotros mismos. Nos complace descubrir nuevas cosas, y nos embarcamos en nuevos viajes sin miedo.

Es en ese nivel que el verdadero autocontrol se crea en nosotros. Este autocontrol no está arraigado en el temor al castigo o la esperanza de recompensa. Muchas personas son capaces de desarrollar un alto grado de autocontrol en el temor del infierno o la esperanza del cielo, o simplemente porque quieren trabajar juntos con algo que consideran más grande que ellos mismos. Ese tipo de autocontrol, sin embargo, sólo producirá resultados temporales, ya que es basado en la supresión. Su mantenimiento requiere esfuerzo constante de nosotros. Si, por alguna razón, el grado de esfuerzo disminuye, los deseos suprimidos, la ira y las emociones estallan, causando aún más sufrimiento.

El verdadero autocontrol no nace en nosotros de la supresión, sino del reconocimiento y la comprensión del significado de la Vida. Ese tipo de autocontrol liberará nuestra Conciencia del estado de identificación con el mundo de las Formas. Creará un espacio entre nosotros y las funciones de la Mente, y en ese espacio nacerá la capacidad de ver y de comprender.

El autocontrol real no tiene reglas, y no hay nadie alrededor que nos diga cómo hacer eso. Todo el mundo debe crear ese autocontrol en sí mismo sin ninguna presión externa, dejando a un lado todo tipo de autoridades y utilizando su propia experiencia personal. Todo lo creado para nosotros por los demás es transitorio, pero lo que creamos para nosotros será duradero y permanente. Todo el mundo debe encontrarse a sí mismo lo que él o ella está buscando.

El nivel de libertad completa

Este es el pico más alto en la evolución de la Conciencia. El rasgo característico más importante de este nivel es el estado de alerta, la aceptación del momento presente, la apertura a la existencia y la celebración de la vida.

Ese estado de Conciencia nos abre una dimensión completamente nueva de la existencia. La unidad detrás de las controversias se revela delante de nuestros ojos, y ya no insistimos en mirar el lado soleado de la vida, ya que somos capaces de descubrir la belleza en el lado oscuro, también.

Aceptamos la vida como es, y no se hace bajo presión, ya que esa aceptación es el resultado de nuestra completa libertad. La libertad es, a su vez, un fruto de nuestra huida del mundo de las Formas. Hemos comprendido y experimentado el proceso de despertar. Ha llegado el momento de que tomemos el control sobre nuestra mente siempre que sea requerido por las circunstancias. Cuando no necesitemos directamente el trabajo de la mente, démosle un poco de descanso.

Todo estará tranquilo y en paz en nosotros. Estamos más allá de todo bien y mal, somos una mera Conciencia que no analiza ni juzga, sólo contempla. Nos damos cuenta de que la misma alma contemplativa vive en todos, por lo que las diferencias entre los seres humanos son sólo superficiales, y en el fondo somos todos iguales. Experimentar esa unidad nos traerá el éxtasis de la Vida, la alegría perfecta de la Existencia.

Fuente:

http://expandedconsciousness.com

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